Por qué NO hay que felicitar a las mujeres en el Día Internacional de la Mujer

Cada 8 de marzo, se celebra el Día Internacional de la Mujer. Pero, ¿por qué? ¿desde cuándo? ¿para qué? ¿Lo sabes? Deberías. Da igual si eres hombre o mujer, es una lucha de todos, o tendría que serlo. El objetivo: un mundo mejor, una sociedad más justa, para nosotras, para nosotros y sobre todo, para nuestros hijos e hijas, nietos y nietas, sobrinos y sobrinas. Nuestro futuro.

En 1910 tuvo lugar en Copenhague, la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas con el fin de promover la igualdad de los derechos de las mujeres, entre los que estaba el sufragio universal 😳. Más de 100 mujeres de 17 países distintos, aprobaron por unanimidad la propuesta de Clara Zetkin: que el Día de la Mujer Trabajadora se celebrara el 8 de marzo.

En 1911 fue la primera vez que se celebró, aunque no fue hasta 1975 cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas lo estableció como el Día Internacional de la Mujer.

¿POR QUÉ EL 8 DE MARZO?

Porque esta lucha viene de lejos y se cree que en esta fecha (pero en años diferentes) tuvieron lugar 2 huelgas que marcaron un antes y un después en la lucha por la igualdad de los derechos de las mujeres. No se sabe a ciencia cierta si ambos sucesos coincidieron el 8 de marzo, pero la historiografía más extendida afirma que sí.

  • En 1857 las trabajadoras textiles de la compañía Lower East Side (Nueva York) se declararon en huelga. La mayoría de los trabajadores de la industria textil eran mujeres. Todos se enfrentaban a jornadas laborales agotadoras de más de 12 horas diarias y un salario miserable. Y si el de los hombres era ridículo, el de las mujeres era entre un 60 y un 70% más bajo aún. Por no hablar de las pésimas condiciones laborales.
    Las trabajadoras organizaron una marcha por Nueva York como denuncia y lo único que consiguieron (entonces) fue una gran represión policial.
Antena 3/ Agencias
  • 51 años después, en 1908, 40.000 costureras industriales de muchas de las grandes fábricas de Estados Unidos se declararon en huelga. Reclamaban igualdad de derechos, reducción de jornada, derecho para unirse a los sindicatos y el cese de la explotación infantil.
    En una de las fábricas en huelga, en Wahsington Square, se desencadenó la tragedia al declararse un incendio.
    Por aquel entonces, los dueños de las fábricas cerraban las puertas y ventanas para evitar robos de mercancía. Ese día también lo hicieron, y eso supuso la muerte de muchas personas, entre ellas, más de 120 mujeres de entre 14 y 40 años. Años después, marchas de mujeres recordaron este día y siguieron reivindicando sus derechos, consiguiendo grandes logros.

SEGUIMOS LUCHANDO

Pero la lucha por la igualdad, por el respeto de los derechos de las mujeres y por la vida ha continuado desde entonces y extendiéndose al resto del mundo, donde miles de mujeres muy diferentes entre sí, siguen reivindicando sus derechos todos los días. Y se han conseguido grandes logros desde entonces. Aunque aún nos queda mucho por hacer.

Así nos lo recuerda la ONG ONE en su última campaña. En la que nos lanzan un mensaje claro: “Ninguno de nosotros es igual, hasta que todos seamos iguales”.

Hoy, 8 de marzo de 2017, en más de 50 países las mujeres han parado para reivindicar sus vidas y sus derechos. “Creemos categóricamente en construir un mundo mejor para todas las mujeres y las niñas, para nuestras hijas e hijos, nietas y nietos, estén en Islamabad, Mar de Plata o Washington DC”, aseguran desde Oxfam Internacional y Ni Una Menos.

La violencia contra las mujeres por sí sola es una crisis global: más de mil millones de mujeres en todo el mundo experimentará abuso físico o sexual en algún momento de sus vidas: eso es una de cada tres mujeres. Esta cifra no incluye el control coercitivo, psicológico, económico”, continúan en su manifiesto que puedes leer íntegro en El País.

Las cifras que nos deja la ONG One en su página web son igual de nefastas: 130 millones de niñas en todo el mundo son privadas de sus derechos básicos. “Si el número de niñas que no puede ir a la escuela constituyera un país, sería el décimo más grande del planeta por encima de Japón o Alemania”. Y es que la desigualdad social, a nivel mundial, se ceba especialmente en los lugares menos desarrollados empeorando aún más las consecuencias.

LA IGUALDAD SERÁ POSIBLE DENTRO DE 170 AÑOS

Esa es la conclusión  a la que han llegado con el informe Global Gender Gan Report 2016 el Foro Económico Mundial, en el que analizan la educación, la salud y supervivencia, las oportunidades económicas y el poder político. En 2015 el pronóstico era de 118 años… 😪. Otra triste realidad que nos demuestra, en cifras que representan a personas de carne y hueso, que aún queda mucho por hacer y que lamentablemente, el avance, se está haciendo esperar. No hay mucho que celebrar.

Hasta el 2186 no se podrá hablar de igualdad.

Un interesante toque de atención para que nuestros políticos decidan trabajar (un poquito más) en este tema. Y una interesante respuesta para aquellas personas que aún se preguntan: “¿y por qué no se celebra El Día Internacional del Hombre?

El informe, según El Mundo, destaca que “siguen habiendo enormes diferencias en las oportunidades para las mujeres en los países más o menos desarrollados de todo el mundo”. A nivel salarial, las mujeres de todo el mundo ingresan, de media, poco más de la mitad de lo que ganan los hombres. A pesar de que trabajan más horas tanto fuera, como dentro de casa. En España, las cifras del INE de 2016, revelan que la mujer gana un 23,2% menos al año que el hombre.

A nivel de educación y salud, la brecha se ha reducido considerablemente. No así en el poder político, donde se ha avanzado, pero aún queda mucho por hacer.

“En un momento en el que las mujeres, de media, apenas se benefician de 2 tercios de acceso a la sanidad, la educación, la participación económica y la representación política que tienen los hombres, surgen varios países que empiezan a disputar la tradicional hegemonía de las naciones nórdicas en el ránking de igualdad de género”, señala El Foro Económico Global.

Elmundo.es

Islandia, Finlandia, Noruega, Suecia, Ruanda, Filipinas, Eslovenia, Nueva Zelanda y Nicaragua ocupan el ranking de los 10 primeros en cuanto a igualdad de género desde las variables analizadas en este estudio. España se queda en el 29, en un ranking mundial de 144 países.

Según el nuevo Índice de Desarrollo Relativo al Género del Programa de Desarrollo de Naciones Unidas, los 10 países con menos desigualdad de género son: Noruega, Australia, Suiza, Dinamarca, Países Bajos, Alemania, Irlanda, Estados Unidos, Canadá y Nueva Zelanda.

Sus logros, fruto de la misma lucha, a nivel social, económico, cultural, educativo, laboral… son tantos, que son un referente indiscutible y una prueba clara de que sí se puede aspirar a la igualdad de derechos entre hombre y mujer. A una sociedad mejor, donde el respeto, la vida y la igualdad de oportunidades nos permitan seguir creciendo.

OTRA RAZÓN POR LA QUE LUCHAR

En los últimos años, a las reivindicaciones de este Día Internacional de la Mujer se ha incorporado un problema social que no es sino, una consecuencia más de toda esta lucha: La conciliación laboral.

No solo para las mujeres. La conciliación laboral para todos. Para disfrutar de tu trabajo, de tu carrera, de tus aspiraciones profesionales, de tu familia, de tu vida en general, con unos horarios flexibles que no te obliguen a renunciar a cosas que nadie debería renunciar. Una forma de mejorar las condiciones laborales para todos, padres, madres o no, pero especialmente para que la mujer deje de ser, una vez más, la más perjudicada a nivel laboral y social. Para que una vez más, deje de estar en desventaja.

La conciliación es “un derecho fundamental para construir el futuro de esta sociedad”, asegura Laura Baena, la Malamadre Jefa de El Club de las Malas Madres, que lleva más de 2 años luchando por hacer de este derecho, una realidad en España.

Y es mucho lo que han conseguido. Además de abrir los ojos y dar voz a muchas personas, en octubre de 2015 recogieron firmas a través de Change.org/norenuncio a favor de la implantación de incentivos fiscales para las Pymes que ofrezcan jornada continua y flexibilidad horaria. Una petición que ya se está valorando en Valencia y que está tomando fuerza en Madrid.

Y aunque queda mucho por hacer en lo que a conciliación se refiere,  siguen trabajando. Luchando. Sin respiro. Y conciliando como pueden para conseguir una sociedad mejor. Para todos.

Así que hoy, 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, no queremos felicitarte el día. Queremos animarte a que sigas luchando. A que sigas alzando tu voz. A que sigas exigiendo tus derechos, y los de tus hijas/nietas/sobrinas/madre/abuelas/hermanas… A que sigas peleando por una sociedad en la que no tengas que educar a tus hijas en el miedo, para salvaguardar su seguridad, su libertad, su vida. En la que no tengamos que lamentar más muertes, más violencia, más abusos. Una sociedad que empiece a educar en  la tolerancia, el respeto y la igualdad de oportunidades y derechos para todos y para todas. En la que se enseñe a no violar, a no abusar, a no maltratar. En lugar de a “qué hacer para que no me violen”.

A una sociedad sin machismo.

Y eso empieza en nuestros hogares. En nuestro entorno más cercano. En la educación que le damos a nuestros hijas e hijos. En los detalles más pequeños. En nuestros actos. Sin grandes gestos. Demos ejemplo.

Para que de una vez por todas, podamos celebrar (y no reivindicar), El Día Internacional de la Mujer como un logro de muchos, y podamos decir a voz en grito ¡Feliz día de la mujer! Y estos días de lucha sean solo un recuerdo, de todo lo que grandes hombres y mujeres consiguieron, pelearon y sacrificaron por todos nosotros.

Esperamos no tener que esperar 170 años para verlo…

Mientras tanto sí queremos felicitar a todas esas mujeres y hombres que no se rinden, que siguen creyendo y recordándonos que una sociedad mejor es posible. Que luchan, gritan, pelean, educan, protestan, se arriesgan… Porque un mundo mejor es posible.

Fuentes: Antena3, SModa.ElPais,

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