2 recetas caseras: Natillas y Pudding dos leches

Es el momento de disfrutar de la cocina, con recetas caseras y postres tradicionales. Y si es en familia mucho mejor.

Lo bueno de la situación actual es que nos va a permitir vivir con más calma y tener tiempo para cosas que antes no teníamos. Si cocinar en casa recetas de toda la vida era una de esas cosas a la que no le dedicabas el tiempo que querías. Es hora de ponerle fin con postres tradicionales como los que compartimos contigo a continuación. Disfruta de tu tiempo y relájate en la cocina, con recetas caseras, tradicionales y sencillas como las que te proponemos hoy.

Y para cocinar las recetas caseras más sencillas, recurrimos a nuestros blogger de cocina favoritos. Que le ponen cariño a cada receta para que cuando la hagamos en casa, nos salgan como a ellas.

Y nos proponen recetas reales, fáciles de cocinar y

Receta casera de Natillas

A Rebeca estos días le han apetecido mucho las natillas caseras de su abuela. Uno de sus postres tradicionales favoritos.

Y no sabe cuánto la entendemos. Su receta casera nos ha transportado a nuestra más tierna infancia.

¡La de meriendas que nos hemos endulzado con este postre tradicional!.

Por cierto, Rebeca ha utilizado a Leche entera Eco de Puleva. Es fundamental utilizar los mejores productos para elaborar tus recetas caseras. Y la Leche Eco de Puleva, tiene el mejor sabor para darle a tus natillas.

2 recetas caseras: Natillas y Pudding dos leches
Pixabay

Ingredientes para tu receta casera de natillas para 4 personas:

Elaboración de esta receta casera:

  1. En primer lugar para realizar tu receta casera, aromatiza la leche. Para ello, pon en un cazo la leche con un palo de canela y la cáscara de un limón (evita cortar el albedo -la parte blanca-). Calienta hasta que rompa a cocer, apaga el fuego, tapa y deja infusionar y templar unos 10 minutos.
  2. Mientras templa la leche, separa las yemas de las claras (reserva claras que te sobran para elaborar recetas).
  3. Mezcla las yemas con el azúcar y bate hasta que empiecen a blanquear. Reserva.
  4. Añade un cucharón de leche a las yemas, colando y mezclando inmediatamente para que las yemas no cuajen.
  5. Repite la operación, un cucharón de leche cada vez, para que las yemas vayan cogiendo temperatura poco a poco. Es importante que mezcles continuamente las yemas.
  6. Cuando hayas echado toda la leche, coloca el cazo con la mezcla al fuego y calienta a fuego muy bajo mientras mueves continuamente.
  7. A los 8-9 minutos la mezcla empezará a espesar, ten paciencia y no subas el fuego o se cortará. Hay que mover despacio pero contínuo durante unos 10-12 minutos, hasta que las natillas cojan consistencia. Ten en cuenta que al enfriarse espesan un poco más.
  8. Reparte en cuencos y deja enfriar. Coloca una galleta en cada cuenco. Si te gusta que esté blanda, añade en cuanto templen. Si prefieres que la galleta esté crujiente, colócala justo antes de servir.
  9. Si quieres, puedes añadir un poco de canela en polvo por encima de las natillas.

No te pierdas los trucos y consejos que te da Rebeca para cocinar unas natillas perfectas.

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