Son las cinco de la tarde. Te apetece algo dulce, chocolateado y recién hecho, pero entre sacar ingredientes, encender el horno y esperar a que se cocine un bizcocho… el antojo probablemente haya desaparecido antes de que el postre llegue a la mesa.
Para esos momentos existe el mug cake.
La idea es tan sencilla como irresistible: preparar la masa directamente dentro de una taza y dejar que el microondas haga el resto. Sin horno, sin moldes y, sobre todo, sin llenar la cocina de cacharros.
En esta versión utilizamos Nesquik, que este mes puedes encontrar en DisfrutaBox en su formato de 1,5 kg, para conseguir todo ese sabor a chocolate que buscamos. Solo necesitamos añadir harina, levadura química, huevo, leche y un poco de aceite.