Hay días en los que no apetece cocinar demasiado, pero tampoco queremos conformarnos con cualquier cosa. Queremos algo rico, fresco, rápido de preparar y que convierta una comida sencilla en un pequeño plan.
Y esta receta tiene justo esa filosofía.
Por un lado, preparamos unas tostas inspiradas en la clásica ensalada caprese, con tomate, mozzarella fresca, pesto y albahaca. Una combinación que prácticamente no necesita presentación y que funciona especialmente bien sobre una rebanada de pan bien crujiente.
Por otro, las acompañamos con un mocktail de Hohes C servido con mucho hielo, limón recién exprimido y un toque de menta. Fresco, ligeramente ácido y perfecto para seguir aprovechando esos días en los que el calor todavía no termina de marcharse.
Lo mejor es que prácticamente no hay que cocinar. Tostar, cortar, montar, mezclar… y a disfrutar.