Hay días en los que apetece preparar un aperitivo bonito, fresco y con ese punto especial que hace que parezca mucho más elaborado de lo que realmente es. Y para conseguirlo no siempre hace falta recurrir a las clásicas tostas cargadas de ingredientes.
Hoy cambiamos completamente el concepto con dos carpaccios caseros servidos sobre Wasa Delicate Crisp : uno de calabacín con queso y otro de tomate con bonito. Dos combinaciones muy diferentes que comparten algo esencial: una base fina y muy crujiente que crea un contraste delicioso con los ingredientes frescos.
La primera propuesta combina unas láminas muy finas de calabacín con queso feta o ricotta, frutos secos o garbanzos y un buen aceite de oliva. En la segunda, mezclamos dos variedades de tomate con bonito del norte o atún, pepinillos y una vinagreta rápida de aceite de oliva virgen extra y vinagre balsámico.