Hay recetas que tienen algo especial. No porque sean complicadas ni porque requieran ingredientes difíciles de encontrar, sino porque consiguen que una comida cualquiera se convierta en un momento para disfrutar.
Estas enchiladas de pollo gratinadas son exactamente eso. Jugosas, llenas de sabor y con ese queso fundido que lo mejora absolutamente todo. Una receta perfecta para compartir, para una comida de fin de semana o simplemente para esos días en los que apetece preparar algo rico y reconfortante.
Y si hay algo que marca la diferencia en esta receta son las salsas mexicanas de Herdez.