Hay un momento del verano que merece disfrutarse sin prisas: bebida bien fría, algo rico para picar y, si puede ser, una terraza de por medio. Y para conseguirlo no hace falta preparar un aperitivo complicado ni pasar horas en la cocina.
Estas dos tostas de verano se preparan en apenas 10 minutos y juegan con combinaciones completamente diferentes. La primera apuesta por unos tomates cherry asados con ajo y hierbas provenzales acompañados de anchoas o boquerones. La segunda combina queso cremoso, jamón serrano, rúcula y melocotón marcados a la plancha.
¿El punto en común? Las dos están pensadas para acompañarlas con un Rosé de Verano Peñascal bien frío , convirtiendo una receta sencillísima en uno de esos aperitivos que apetece alargar.