Descubre cómo usar el exfoliante facial y por qué es tan importante
Exfoliar la piel no es solo un paso extra en tu rutina de belleza, es una necesidad si quieres mantener un rostro luminoso, suave y saludable. Aunque nuestra piel tiene la capacidad natural de renovarse, factores como la edad, la contaminación o el estrés pueden ralentizar este proceso. Aquí te contamos todo lo que necesitas saber para usar el exfoliante facial correctamente y aprovechar al máximo sus beneficios.
¿Por qué es importante exfoliar la piel?
La razón por la que exfoliamos la piel, es para eliminar las células muertas, impurezas y exceso de grasa que pueden obstruir los poros, causando imperfecciones y opacidad en la piel. Además, permite que los productos de cuidado facial penetren mejor y sean más efectivos.
Como sabes, la piel se compone de varias capas de células. Estas células acaban acumulándose en la superficie y se convierten en esas «células muertas» que de forma natural, nuestro cuerpo expulsa en un ciclo de unos 25-28 días.
Pero la edad y múltiples factores externos (alimentación, contaminación, estrés…. etc.) , afectan a ese proceso natural de exfoliación, impidiendo que se produzca o haciéndolo más lento.
La exfoliación manual o química ayuda a mantener el ciclo natural de renovación celular, permitiendo que la piel respire y se vea más radiante.

Y ahí es donde entra la importancia de exfoliar, al menos, una vez a la semana de forma manual.
No hacerlo implicaría, entre otras cosas, que nuestros poros se taponarían causando irritación, manchas en la piel y otros problemas (como el acné) que podemos evitar.
5 razones para usar exfoliante facial a menudo:
- Favorece la renovación celular: A partir de los 30 años, la regeneración de la piel se ralentiza, por lo que una exfoliación regular ayuda a mantener una piel fresca y revitalizada.
- Reduce la apariencia de manchas y líneas de expresión: Al eliminar células muertas, la piel se vuelve más uniforme, lo que ayuda a disminuir el aspecto de manchas, arrugas y líneas finas.
- Mejora la absorción de los productos de cuidado facial: Después de exfoliar, los sérums, cremas y mascarillas penetran mejor, haciendo que sus activos sean más efectivos.
- Afina la textura de la piel y minimiza los poros: La acumulación de suciedad y células muertas puede hacer que los poros se vean más grandes. La exfoliación ayuda a reducir su apariencia y aporta suavidad a la piel.
- El maquillaje se asienta mejor: Con una piel más lisa y uniforme, el maquillaje luce más natural y dura más tiempo.

Recuerda que la exfoliación NO tiene que irritar tu piel, si lo hace, o estás siendo muy brusco/a haciéndolo y deberías hacerlo con más suavidad. O el producto no es el adecuado y debes cambiar.
Tipos de exfoliantes faciales y cómo elegir el mejor para tu piel
Existen diferentes tipos de exfoliantes según su mecanismo de acción y la necesidad de cada tipo de piel:
Exfoliantes físicos o mecánicos: Contienen partículas granuladas que eliminan las células muertas con el roce. Son ideales para pieles normales o mixtas, pero deben usarse con cuidado en pieles sensibles.
Exfoliantes enzimáticos: Utilizan enzimas de frutas (como la papaya o la piña) para disolver las células muertas de manera suave. Son una excelente opción para pieles sensibles.
Exfoliantes químicos: Utilizan ácidos como el glicólico, salicílico o láctico para disolver las células muertas sin necesidad de fricción. Son perfectos para pieles sensibles o propensas al acné, ya que limpian en profundidad sin irritar.
De este tipo es el Exfoliante de Ácido Salicílico con café, nuez y Vitamina E de Dr.Botanicals que hemos enviado este mes en DisfrutaBox ‘Un lugar llamado HOGAR’.
Si te lo has perdido… ¡que no vuelva a ocurrir!
SUSCRÍBETE YA A DISFRUTABOX
CÓMO USAR EL EXFOLIANTE FACIAL CORRECTAMENTE
- Lava tu cara bien, como te recomiendan en los 2 primeros pasos de la rutina coreana. Si tu cara no está completamente limpia, la exfoliación no será efectiva.
- Después, con una toalla humedecida en agua templada, humedece tu rostro para abrir los poros durante 1 o 2 minutos.
- Empieza exfoliando por la nariz, haciendo círculos hacia afuera llegando al resto de la cara.
Evita el contorno de ojos. - Y hazlo con suavidad, si has elegido un buen producto, sus componentes harán el resto.
- Aclara con agua templada.
- Hazlo por las mañanas para un mejor resultado: tu piel se regenera por la noche y por la mañana es el mejor momento para acabar con todas las células muertas.
- Pero si quieres que tu tratamiento nocturno sea más efectivo, exfolia por la noche.
- ¡No utilices para la cara exfoliantes corporales! Normalmente tiene gránulos más grandes que serán más agresivos para tu piel.
- Si tu piel es normal o mixta, hazlo 2 veces por semana mínimo. Si es sensible o sufres acné, con una vez por semana es suficiente. Cada 3-7 días es una buena rutina.
- Es importantísimo hidratar la piel después, y para eso, la rutina coreana, te da las claves perfectas y los tipo de productos que necesitas.
Hidratando tu piel inmediatamente, reduces la producción de células muertas, la sequedad y las rojeces.
- Y no lo olvides, importantísimo también utilizar protección solar después de exfoliarte. Tu piel está más expuesta.
Y tú, ¿Exfolias tu piel normalmente o te saltas este paso?
Cuéntanos tu experiencia en los comentarios y comparte este artículo con quien necesite mejorar su rutina de belleza.
Y recuerda…
SUSCRÍBETE A DISFRUTABOX
También te puede interesar:






Comentarios