La ducha perfecta y cómo cuidar tu piel cada día

Que la piel es el órgano más grande del cuerpo, seguro que ya lo sabías. Y que también es el más expuesto a factores externos, también. Por lo que cuidarlo no solo es importante… es imprescindible. Y a veces no se trata tanto de hacer grandes gestos, inversiones o tratamientos, sino de cuidar los pequeños detalles y ser muy conscientes cuando hacemos los gestos más cotidianos. Por eso hoy queremos hablarte de la ducha perfecta y de cómo hacerla para cuidar tu piel al máximo cada día.

Hasta la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hablado de este tema, y nosotros te resumimos sus conclusiones y la de otros expertos que han opinado sobre ello y te damos los consejos que tienes que tener en cuenta, a la hora de ducharte, para que protejas y cuides la salud de tu piel.

La ducha es algo que hacemos a diario, por higiene, principalmente, pero también puede ser un momento de relax, placer, desconexión… Es mucho más que una obligación y con los consejos que te damos, además de cuidar tu piel, vas a disfrutar al máximo este momento conscientemente.

Los ingredientes para hacer una ducha perfecta son: tiempo, temperatura y productos adecuados.

Cada cuánto hay que ducharse

La OMS recomienda ducharse cada 24 horas. Es decir, una vez al día. Y en general los dermatólgos, no recomiendan superar esta frecuencia. Pero en caso de que tengas que darte una segunda ducha, por las razones que sea (deporte, calor excesivo… etc), recomiendan que esta segunda sea más rápida y a ser posible, evitando el gel.

El tema de la frecuencia sigue siendo un tema a debatir. En occidente tenemos muy instaurada la idea de una ducha diaria, aunque bien es cierto que algunos expertos abogan por extenderla…

Sea como sea, y si te preocupa que la ducha diaria reseque tu piel, sigue leyendo porque los siguientes consejos van a darte claves para poder ducharte todos los días, manteniendo su hidratación.

¿Por la mañana o por la noche?

Aquí sí que es cuestión de gustos.

Por la mañana la ducha puede tener un efecto despertador. Y por la noche puede ayudarte a dormir.

Así que esta elección, dependerá de tus necesidades y costumbres.

Duración de la ducha perfecta

Aquí sí que hay consenso.

La ducha perfecta tiene que tener una duración de unos 5 minutos (según la OMS) para que sea sostenible (en cuanto al gasto de agua y consumo de energía). Y no debería durar más de 10 minutos porque nuestra piel podría irritarse. Cuanto más tiempo bajo el agua, más se debilita el manto hidrolipídico y más propensa se vuelve nuestra piel a secarse e irritarse.

Temperatura del agua ideal para cuidar tu piel

Una ducha caliente, sobre todo en invierno, puede ser muy reconfortante y tentador, pero no es lo ideal. Para cuidar tu piel y que se reseque lo menos posible, lo mejor es que tus duchas sean con agua templada (máximo 30ºC). Porque con duchas templadas no alteras su pH ni la barrera de tu piel para mantener esa hidratación.

Además, hará que la crema de después de la ducha se absorba mucho mejor, por lo que añadirás, de forma efectiva, otra barrera cutánea que mantendrá la hidratación.

Y sí, si acabas con agua fría, revitalizas y mejoras tu circulación, tonificándola y descongestionándola. Así que está recomendado, pero eso también es una cuestión de gustos y situaciones.

¿Qué jabón tengo que utilizar?

En el caso del champú para el cabello, si lo lavas a diario, procura utilizar productos más respetuosos con tu cuero cabelludo. Y sobre todo, procura no excederte a la hora de echar champú: con la cantidad del tamaño de una nuez es suficiente. Igual que con el suavizante o mascarilla. Utilizar en exceso estos productos solo provocará que tu cuero cabelludo se reseque y pueda provocar picores al quedar restos.

En cuanto al gel de ducha, los expertos recomiendan elegir el tuyo en función de tu tipo de piel. Optando por un jabón más hidratante y reparador si tu piel es seca. Y uno más respetuoso (100% natural, bajo en sulfatos…etc) si tu piel es sensible.

Añadimos la recomendación para una ducha más sostenible y limpia con el medio ambiente, el uso de jabones sólidos (tanto geles como champús).

Y tenemos que mencionar, en este sentido, el Jabón de Fresa y Semillas de Amapola de SkinChemists, porque esta pastilla, tiene todas las características necesarias para que se convierta en tu jabón para una ducha perfecta diaria: es vegano, muy hidratante gracias a la glicerina. Y exfolia muy suavemente el cuerpo y las manos con sus semillas de amapola.

Podrás usarlo casi a diario directamente aplicándolo sobre el cuerpo si quieres una exfoliación profunda. O en las manos, si quieres que la exfoliacion sea menor, prescindiendo de esponjas y guantes.

Esponja, guantes o ninguno de ellos

Aquí influye de nuevo la sensibilidad de tu piel y los gustos de cada uno.

Utilizando esponjas y guantes, exfoliarás tu piel de forma natural. Pero si tu piel es muy sensible, quizá no te interese tanta exfoliación, porque puedes irritarla. Así que en este caso, puedes ducharte simplemente utilizando tus manos o esponjas naturales.

Y en tu ducha perfecta no te olvides de…

  • Lavar tu espalda: es la gran olvidada por razones obvias. Pero intenta utilizar instrumentos (bandas, cepillos) que te permitan limpiar esta zona a diario, para que tu piel esté libre de células muertas.
  • Lavar tus pies: no les pases por alto ni los laves rápidamente. Necesitan toda tu atención para que tu piel, en esa zona, esté limpia, renovada y saludable.
  • Limpiar tus uñas con un cepillo. Tanto de pies como de manos. Son las grandes olvidadas y ahí, la suciedad se acumula a diario.
  • Aclararte bien: No tengas prisa en eliminar los restos de champú y gel de tu cuerpo porque tu piel puede sufrir las consecuencias.

Rituales de belleza dentro de la ducha: cuáles sí y cuáles no

Depilarse en la ducha: Ya os lo explicábamos en nuestro consejo Depilarse con cuchilla: 10 consejos para que sea duradera y sin irritaciones. Para una correcta depilación, tu piel tiene que estar limpia e hidratada. Pero si eres de los que te depilas en la ducha sin nada o con el gel de ducha ¡deja de hacerlo! Y hazlo siempre con espumas o geles específicos para depilarse. Así evitar irritar tu piel.

ducha perfecta mujer con toalla
Foto de Moose Photos

Y después de la ducha perfecta…

La ducha no acaba cuando cierras el grifo. Hay dos pasos importantísimos que tienes que tener en cuenta para que todo lo que has hecho por tu piel hasta ahora sirva de algo:

  1. El secado: el albornoz es una buena forma de secarse sin frotar. Pero si no te gusta esta prenda, opta por secarte con la toalla a pequeños toques. Evita frotar, pero asegúrate de que tu cuerpo está totalmente seco.
  2. Hidrata tu piel después de la ducha: como te hemos explicado más arriba, si te duchas con agua templada, tu piel estará preparada para la hidratación posterior asimilando mejor las cremas. Así que, una vez seca y limpia tu piel, hidrátala con tu crema favorita de arriba abajo. Es importante para crear una barrera cutánea que proteja y mantenga la hidratación necesaria para tu dermis.

Otros consejos para que tu ducha perfecta, sea más sostenible:

  • Intenta apagar el grifo mientras te enjabonas (cuerpo y cabello).
  • El agua fría que gastas hasta que sale caliente, échalo, por ejemplo, en el cubo de la fregona 🙂 y no lo desperdicies.
  • Si utilizas un cabezal en tu ducha eficiente, gastarás también mucha menos agua mientras te duchas.
  • Y ya lo hemos dicho, pero repetimos: utiliza geles y champú sólidos para evitar el consumo de plásticos. Como el Jabón Jabón de Fresa y Semillas de Amapola de SkinChemists que hemos incluido en DisfrutaBox ‘Feel Good’, nuestra edición de enero.

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